Dentro de las empresas y universidades señaladas dentro del caso de la Estafa Maestra, está la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), que es investigada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) al estar acusada de lavado de dinero.

Este viernes, el periódico Reforma publicó que el patronato de la universidad está encabezado por Gerardo Sosa Castelán, un expriista que en las elecciones pasadas se alió con Morena para conseguir un espacio en el Congreso y en las alcaldías de Hidalgo.

El 22 de febrero le congelaron las cuentas a la UAEH debido a que recibió transferencias por 150 millones de dólares, equivalente a más de 2 mil 850 millones de pesos, la mayoría procedentes de Suiza.

Un día después de que suspendieron este dinero, el hijo de Sosa Castelán fue atacado a balazos en Tulancingo, por lo que finalmente murió cuando era atendido en un hospital.

Construye carrera política desde la universidad

Sosa Castelán comenzó a construir su carrera política desde la universidad, en donde estudió la carrera de Derecho y posteriormente fue presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo, que fuera catalogada como un grupo porril.

Luego de esto, trabajó en el Grupo Universidad Hidalgo que también fue relacionado con el control de la vida académica, administrativa y estudiantil de la UAEH en el libro "La Sosa Nostra, Porrismo y Gobierno Coludidos en Hidalgo”, del escritor y periodista Alfredo Rivera y cuyo prólogo fue escrito por el periodista Miguel Ángel Granados Chapa.

Tras su publicación, Sosa Castelán demandó al escritor, al periodista que hizo el prólogo e incluso al editor y a la persona que tomó la fotografía para la solapa del libro por daño moral.

Entre los otros puestos que tuvo este personaje, está una carrera de 40 años dentro del PRI, quien le dio una diputación local y fue dos veces legislador federal.

También trabajó como coordinador nacional de instituciones de educación superior del CEN del PRI y presidente del Comité Directivo Estatal. Sin embargo, al no conseguir ninguna otra candidatura, el 23 de febrero de 2018 renunció a su militancia.

Después de irse del PRI, fue acomodándose poco a poco en Morena hasta que, según los mismos militantes de dicho partido, obtuvo 13 candidaturas a puestos de elección local y federal que les entregó a personas cercanas.