El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, hizo un “primera llamada" a participar en la consulta sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México entre las dos opciones que ha propuesto: el proyecto ya avanzado de Texcoco y el de la base militar en Santa Lucía.

López Obrador expuso los pros y contras que ya se han dado a conocer sobre ambos proyectos, aseguró que él no va a influir en la decisión y que a finales de octubre se llevará a cabo una consulta, ya sea a través de mesas en todo el país y/o una encuesta, cuyos resultados serían vinculatorios.

“Vamos a actuar con parcialidad. No vamos a inclinar la balanza porque si yo tomo una postura, voy a influir. No debo de hacerlo. Creo que debe ser una decisión no política, debe ser una decisión técnica, una decisión de todos los mexicanos para que se tenga una respuesta lo mejor posible, la menos mala. Porque desgraciadamente así están las cosas, por falta de planeación suficiente, ahora está la disyuntiva”, dijo en un video difundido este domingo.


López Obrador dijo que es consiente de que no todos los mexicanos viajan en avión, pero es un asunto de todos porque la decisión tiene implicaciones en el presupuesto.

Sobre el proyecto de Texcoco, dijo que significa darle continuidad a un proyecto que ya tiene entre el 25 y 30% de la obra y se han invertido 60 mil millones de pesos ya erogados, más 100 mil millones de pesos ya comprometidos. En total, implicaría una inversión de 300 mil mdp y terminaría a principios del 2024.

Entre las desventajas mencionó que se tiene que cerrar el aeropuerto actual de la Ciudad de México y el aeropuerto militar de Santa Lucía porque no podrían funcionar al mismo tiempo. Otra desventaja es que se está construyendo en el Lago de Texcoco, con un suelo fangoso que presenta hundimientos y gran parte de los trabajos han sido para rellenar el espacio. Además, implicaría desecar el Lago Nabor Carrillo, hábitat de aves migratorias, para convertirlo en un vaso regulador de aguas negras.

Sobre el proyecto de Santa Lucía, dijo que entre los inconvenientes implica dejar los 60 mil mdp invertidos en Texcoco y usar el terreno para otra cosa, como edificios de poca altura o se le diera otra utilidad.

Construir dos pistas en Santa Lucía implicaría construir una vía de comunicación confinada para llegar de la Ciudad de México hasta allá, una distancia de 38 a 40 km, lo que sería un problema en vuelos de conexión.

Según especialistas de a firma MITRE, no podría funcionar con el actual aeropuerto. Por lo que tendría que hacerse un estudio que costaría 150 millones de pesos.

En las ventajas, tiene la superficie necesaria, más de 3 mil hectáreas y costaría menos, entre 80 y 100 mil mdp contra 300 mil mdp del proyecto de Texcoco.