Andrés Manuel López Obrador se convirió este miércoles 8 de agosto en presidente electo de México.

Después de tres candidaturas presidenciales —2006, 2012, 2018— AMLO resultó ganador y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le entregó este miércoles su constancia de mayoría, tras haber desechado 281 recursos de impugnación que consideró improcedentes.

Así, la misma institución que validó los triunfos de Felipe Calderón, en 2006, y de Enrique Peña Nieto, en 2012, pese a las impugnaciones de las coaliciones con las que López Obrador contendió por la presidencia en esos años, confirmó la victoria que Andrés Manuel logró el 1 de julio pasado, con alrededor de 30 millones de votos, el candidato más votado en la historia democrática de México.

El protocolo fue el siguiente:

—A las 10:00 de la mañana, los siete magistrados del Tribunal Electoral sesionaron para votar el dictamen del cómputo final de la elección.

—Cada uno dio su posicionamiento y convocaron a López Obrador a una sesión solemne, que se realizó alrededor la 1:00 de la tarde.

—Durante esa ceremonia, solo tomó la palabra la magistrada presidenta del TEPJF, Janine Otálora, y Andrés Manuel López Obrador.

Ahora, el próximo mandatario puede disponer de los recursos destinados a la transición formal de gobierno, rubro contemplado en el Presupuesto de Egresos y denominado Fondo de Transición, el cual consiste en una suma de alrededor de 150 millones de pesos.

De este modo, iniciará el proceso oficial de entrega-recepción entre el gobierno de Enrique Peña Nieto y el de López Obrador, después de un periodo de encuentros y conferencias que el próximo presidente encabezó después de la elección presidencial.

Un mes de anuncios y reuniones

Entre el 1 de julio y este 8 de agosto, Andrés Manuel López Obrador ha sostenido reuniones con políticos y empresarios mexicanos, así como con funcionarios de alto nivel de Estados Unidos, Canadá y China, pero también adelantó futuros nombramientos, decisiones de su gobierno y las polémicas por distintos temas no faltaron.

Durante esta etapa, Andrés Manuel confirmó a Olga Sánchez Cordero como próxima secretaria de Gobernación, a Marcelo Ebrard para encabezar la secretaría de Relaciones Exteriores, a Carlos Urzúa para la Secretaría de Hacienda, a Esteban Moctezuma para la Secretaría de Educación Pública, a Javier Jiménez Espriú para la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; a María Luisa Albores, para la Secretaría del Bienestar (hoy Sedesol), entre otros cargos de su gabinete.

En la semana posterior a las elecciones, inició el “tour de la reconciliación”: se reunió en Los Pinos con el presidente Enrique Peña Nieto y con empresarios del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), con quienes se comprometió a no aprobar reformas a través de la imposición.

Durante esa semana, recibió felicitaciones de personajes que antes lo criticaban, como los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox, así como del historiador Enrique Krauze.

También se comprometió a que los combustibles no suban de precio durante los 3 primeros años de su gobierno, aunque no especificó cómo lo conseguirá.

Se reunió con integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), con quienes acordó trabajar en conjunto y reunirse nuevamente en septiembre.

También sostuvo un encuentro con legisladores y alcaldes electos de Morena, su partido, y anunció que ganaría 108 mil pesos mensuales como presidente, es decir, el 40% de lo que actualmente percibe Enrique Peña Nieto.

Durante esos días, ya se le presentaban tres temas polémicos: la desconfianza manifestada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), la controvertida inclusión de Manuel Mondragón en algún cargo de su gobierno y la presión de organizaciones civiles para impulsar una Fiscalía General “Que Sirva”.

En la semana del 16 al 20 de julio, Andrés Manuel tomó unos días de descanso y se fue a su rancho conocido como La Chingada, en Palenque, Chiapas. Y mientras se encontraba ahí, el Instituto Nacional Electoral aprobó una multa de 197 millones de pesos contra su partido, Morena, por presuntas irregularidades en un fideicomiso para damnificados por los sismos de septiembre de 2017.

Por otro lado, dio “carta abierta” para abrir un debate sobre la despenalización de las drogas en México, con la finalidad de pacificar al país, afirmó la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Al regresar de su descanso, el próximo mandatario descalificó la determinación del INE, dijo que era una “vil venganza” y mostró comprobantes para demostrar que las donaciones que hizo al fideicomiso las depositó su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller. Esto, tras la publicación de una nota que señalaba que el INE no halló documentos que comprobaran que había donado las regalías de sus libros, como él lo había asegurado.

López Obrador también tuvo una serie de encuentros con funcionarios de otros países: se reunió con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo; con la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y con el embajador de la República Popular China en México, Qiu Xiaoqui.

Además, habló por teléfono con el presidente estadounidense, Donald Trump, días después intercambiaron cartas, en las que manifestaron algunas coincidencias. En su misiva, el mandatario estadounidense le recomendó invertir más en seguridad para frenar la migración y le pidió renegociar con mayor velocidad el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

También planteó tres opciones para el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, el cual someterá a consulta.

Durante la última semana de julio, el equipo de trabajo de Andrés Manuel acudió a su primer acercamiento con el gobierno de Estados Unidos para abordar la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con una postura de “flexibilidad”. Jesús Seade, el negociador principal del futuro mandatario para el TLCAN, acompañó a los secretarios de Economía, Ildefonso Guajardo, y al canciller, Luis Videgaray, a una visita de trabajo en Washington.

Esa misma semana, anunció que Manuel Bartlett será el próximo titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo cual desató una ola de cuestionamientos por el pasado polémico de Bartlett, quien calificó las críticas de “estúpidas”, aunque después dijo que la reforma energética —a la que se había opuesto desde 2012— sí estaba funcionando.

El último día de julio, el 31 de julio, Andrés Manuel anunció que su presidencia será itinerante, y el viernes 3 de agosto se reunió con José Antonio Meade, excandidato del PRI a la Presidencia.

El lunes 6 de agosto se reunió con la comunidad de ingenieros, incluyendo Carlos Slim, el hombre más rico del país, a quien concedió varios elogios. Por la tarde, Andrés Manuel López Obrador viajó a Chihuahua para encabezar los foros de consulta para buscar la pacificación del país y el martes 7 inició este evento, un día antes de que se convierta en presidente electo de México.