En San Martín Texmelucan, Puebla, personas dedicadas al robo de combustible, conocidos como “huachicoleros”, solo cambiaron de horario para continuar con la ordeña de ductos.

Para evitar los operativos federales, los huachicoleros llegan a los ductos a las 2 o 3 de la mañana, soldan un silenciador industrial y colocan la válvula de acero al carbón. Se realiza la perforación y de inmediato se conecta la manguera para llenar hasta dos pipas de 30 mil litros, dijo un huachicolero al periódico Milenio.

Los llamados “picadores”, encargados de la perforación de ducto, localizan los ductos a través de los señalamientos que coloca Petróleos Mexicanos (Pemex) en los que las autoridades piden no excavar.

En el municipio de Texmelucan las gasolineras continúan con abasto de combustible, a pesar que en septiembre de 2018 Puebla fue señalado como el estado con más tomas clandestinas, con mil 636, de las cuales 3 de cada 10 están en el municipio.