El ombudsman Luis Raúl González informó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que la investigación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa enfrentó obstáculos, negativas y falta de información veraz por parte de las autoridades.

En la presentación de la recomendación, de 128 puntos para 17 autoridades por violaciones graves de derechos humanos, el ombudsman dijo que la indagatoria confirma los vínculos entre autoridades y crimen organizado, reportó Milenio.

Además, revela la maquinación de funcionarios de los tres niveles para permitir, propiciar y no actuar.

Junto con el titular de la oficina especial para el Caso Iguala, José Trinidad Larrieta, el ombudsman pidió que, de los 63 mil fragmentos óseos recuperados en el basurero de Cocula, se analice genéticamente una muestra de 114, que fueron seleccionados por el equipo pericial de la comisión, según el diario.

González dijo que el análisis de los restos podrían dar certeza sobre lo sucedido con los estudiantes, por lo que recomendó que el gobierno los envíe a la Universidad de Innsbruck, Austria, para su análisis.

Uno de los 43 presuntamente era militar

El periodista Ciro Gómez Leyva presentó dos videos que probarían que uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecisos, Julio César López Palotzin, era un militar activo que daba información al área de inteligencia del Batallón 50, con sede en Chilpancingo.

En las imágenes se observa a la madre de Julio César, Joaquina Patolzin de la Cruz, sentada con el coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor, en ese momento comandante del Batallón 50, Gregorio Espinoza, quien informa sobre la posible muerte del joven y quien le entrega dos sobres amarillos, uno con 5 mil 667 pesos.