El 14 de junio de 2019, casi 50 empleados y empleadas del Canal Once volvían de comer para seguir en sus actividades, cuando les informaron que ya no lo hicieran porque estaban despedidos. Esta vez no hubo fallas en el trabajo, tampoco un recorte presupuestal o una explicación a ese recorte masivo, simplemente los cesaron, les dijeron que el lunes ya no fueran al canal y que les pagarían una quincena más (hasta el 30 de junio) sin que tuvieran que hacer algo.

Esta historia ya se ha escuchado en algunas otras dependencias gubernamentales como en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) o la Biblioteca Vasconcelos. Ahora, los trabajadores de Canal Once, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), decidieron denunciar este despido de cerca de 50 empleados por medio de una carta abierta en donde expresan:

“Como también ha ocurrido en las otras dependencias, el despido se hizo de la manera más arbitraria, sin el más elemental cuidado de las formas exigibles en el trato a personas, a seres humanos que, por si fuera poco, habíamos laborado durante años en el Canal Once, algunos con una antigüedad promedio de 20 años”.

Añade que, sin previo aviso, les quitaron sus herramientas de trabajo: “Como si fuéramos delincuentes, ese mismo día se inhabilitaron nuestras computadoras y posteriormente se nos comunicó que nuestro contrato de trabajo había terminado. En despótica violación de nuestra dignidad humana y de nuestros derechos laborales, sin importar la antigüedad de cada trabajador, se nos asignó de manera general una quincena de salario como irrisoria compensación por los años laborados".

En mexico.com hablamos con dos trabajadores que son parte de este despido masivo de Canal Once. “A todo mundo nos buscó la abogada del canal, departamento por departamento, no lo hicieron como suele hacerse —que llaman a los empleados al área de Recursos Humanos— y simplemente nos dijeron que se acabó nuestro contrato y nuestrarelación laboral, ‘pero no se preocupen, les vamos a dar una quincena extra’ (sin que la trabajemos, pues). Y esa es nuestra paga por tantos años de laborar ahí, sin más explicaciones o llegar a un acuerdo por despido”, dijo un empleado que llevaba más de 20 años entre las producciones del canal.

“A nosotros nos tienen como freelance, aunque no somos para nada freelance. Trabajamos en un horario fijo, en un lugar fijo, con un jefe fijo y hasta horas extras o fines de semana cuando toca. Nos pagaban cada 15 días y para mí ha sido así desde los 90”, explicó el extrabajador del Canal Once.

¿A qué se debió el despido masivo en Canal Once?

A diferencia del IMER, donde la causa de despidos fue la falta de presupuesto (aunque luego se ajustó otro presupuesto y se reincorporó al personal), aquí no hubo una razón clara por la cual los cerca de 50 empleados fueran retirados de sus labores.

De acuerdo con el testimonio de una empleada con más de 10 años de vida en el Canal Once, “se rumoró entre los trabajadores que todo se debía al cambio de gobierno, al un recorte presupuestal y reestructuración”. No obstante, ella ha sabido que después de que los despidieron, han estado contratando personal. Incluso, es visible que hay nuevas producciones en marcha, como John & Sabina (conducido por John Ackerman y Sabina Berman) y La maroma estelar (con Hernán Gómez y Carlos Ballarta).

La carta de los trabajadores va dirigida a Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión; Mario Alberto Rodríguez Casas, director del Instituto Politécnico Nacional; Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación Pública y a José Antonio Cruz Álvarez Lima, director del Canal Once. En ella se pide que se tome conocimiento del caso y se ofrezca una solución a los trabajadores que reivindique sus derechos laborales.

Al final de esta, el personal despedido reclama que sus puestos están siendo remplazados por “recomendados y amigos del director, José Antonio Álvarez Lima y de su mano derecha, Diana Esperanza Constable Thompson”. Agregan que, en la mayoría de los casos, estas personas “no cuentan con los conocimientos ni la capacitación para desempeñar esas labores”; caso aparte, abundan en que los sueldos con que se están contratando a las nuevas personas son “altos”.

“Esto contradice lo afirmado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, de no permitir el influyentismo, el amiguismo y el nepotismo”, suscriben los exempleados del Once.

Otra más de las denuncias es que a partir de la llegada del nuevo director, José Antonio Álvarez Lima, jamás hubo una presentación oficial (como suele hacerse cada vez que hay cambios en los directivos), que el trato con el personal era “frío”, “indiferente” y, en el caso de la trabajadora entrevistada, poco a poco la fueron relegando de su posición, quitándole herramientas y servicios básicos para desempeñar sus labores.

“De los 45 o 50 que corrieron, solo algunos pudieron regresar a su área. De esos pocos que lo lograron fue porque ya eran mayores de 50 o 60 años o porque tenían problemas de salud”, explicó la extrabajadora del Once. El otro exempleado confirmó esta declaración y añadió “Y no es que fuera por buena voluntad, sino porque se iban a meter en un problema si corren a alguien que tiene problemas de salud”.

Entre los despedidos está gente de administración, recursos humanos, producción, transportes y staff (camarógrafos y audio).

Para denunciar este tipo de despidos, el colectivo de empleados abrió la cuenta de Twitter @VozOnce, donde estarán dando a conocer lo que ocurre con este hecho que ha dejado a casi 50 personas sin empleo.