México concluye hoy una de las contiendas electorales más violentas de las que se ha tenido registro en al menos 30 años, con el uso de instituciones del gobierno como arma política y alianzas entre antagonistas con el único fin de llegar a la silla del poder.

Este domingo, 89 millones de mexicanos podrán salir a las urnas para designar más de 18 mil cargos públicos, entre ellos el más importante: el de presidente de la República.

La elección de este 1 de julio será "una fiesta de la democracia”, aseguró el presidente Enrique Peña Nieto, el hombre que regresó al PRI a la silla presidencial, después que dos gobiernos de alternancia que parecían haber acabado con la “dictadura perfecta“.

Este proceso electoral parece estar lejos de ese escenario, pues se vio opacado por los altos niveles de violencia con más de 100 políticos asesinados de septiembre de 2017 a junio de 2018.

Presentamos un panorama de cómo llega México a la elección presidencial.

Violencia

Hasta el 29 de junio, al menos 18 candidatos han sido asesinados durante el actual proceso electoral, según un recuento realizado por mexico.com.

Sin embargo, si al universo de candidatos sumamos los precandidatos y líderes de partidos, alcaldes y otros funcionarios; es decir políticos en general, la cifra de asesinatos se eleva a al menos 111.

La mayoría de los asesinatos, 21 de ellos, se han registrado en Guerrero, entidad en donde el crimen organizado es un ente de poder paralelo a las autoridades, considera Froylán Enciso, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“Las autoridades por la marginación geográfica, por pobreza o desigualdad tienen que echar mano de las formas de poder local para instaurar un gobierno y esas fuerzas locales incluyen al crimen organizado”.

Froylán Enciso

La violencia durante este proceso electoral, señala Enciso, ha desenmascarado la insuficiencia del estado de derecho en el país.

“El principal indicador que nos ha entregado el sistema de justicia en México ha sido casi el 100% de impunidad en todos los delitos y los crímenes realizados en esta elección no son la excepción, cumplen la regla de ineficiencia y negligencia de nuestro sistema de justicia”, expuso el investigador del Programa de Política de Drogas del CIDE.

Las polémicas

Por primera vez en la historia del país, es posible que se registren candidatos independientes para contender por la Presidencia de la República.

Decenas de candidatos sin partido solicitaron su registro ante el INE y comenzó la batalla por recolectar las firmas necesarias; sin embargo, solamente tres parecían haber cumplido con los requisitos: Armando Ríos Piter, exlegislador del PRD; Margarita Zavala, expanista, y Jaime Rodríguez Calderón "El Bronco". Quedó fuera de posibilidades la primera aspirante mujer e indígena en México, María de Jesús Patricio Martínez, mejor conocida como Marichuy.

Las candidaturas independientes no resultaron ser lo que esperábamos, asegura el analista político y académico Carlos Bravo Regidor, pues los personajes en cuestión, asegura, solo saltaron de la vida partidista a la vía independiente.

“Lejos de ser ciudadanos que refrescaran la contienda, solo son políticos que recurrieron a la figura independiente para tratar de competir por una candidatura que les fue negada”.

Carlos Bravo Regidor

El primer requisito para obtener la candidatura, el apoyo de al menos el 1% de los ciudadanos registrados en la lista nominal, 866 mil 593 firmas, puso a prueba la honestidad de los candidatos.

El encanto de las candidaturas independientes se rompió cuando el INE dio a conocer que hicieron trampa: Armando Ríos Piter entregó 811 mil firmas simuladas.

También el hoy candidato Jaime Rodríguez Calderón, "El Bronco", entregó 152 mil firmas de origen dudoso. Y fue aquí cuando el Tribunal Electoral nos regaló su primera polémica.

A pesar de que el INE determinó que habían existido irregularidades en las firmas entregadas, el Tribunal determinó que el INE no dio derecho de audiencia a Rodríguez Calderón, violando el debido proceso, por lo que le dio "luz verde" para estar en la boleta.

“El Tribunal se pasó la ley por el arco del triunfo y tomó una decisión sin ningún fundamento jurídico. Ahí el Tribunal hizo un papelón”.

Carlos Bravo Regidor

Otra polémica decisión del Tribunal fue avalar las entrega de tarjetas como recurso de propaganda electoral, específicamente en el caso de José Antonio Meade, candidato de la Coalición Todos por México (PRI, PVEM, Panal), quien repartió plásticos para promover su propuesta de programa social "Avanzar Contigo" como estrategia de campaña.

Con el antecedente de esa sentencia, el candidato de Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) aplicó la misma estrategia y promovió la entrega de tarjetas IBU (Ingreso Básico Universal). ¿Cómo te caerían 1,500 pesos al mes?“ era el lema de su propuesta.

Aunque las tarjetas no incluían saldo alguno, la promesa de un beneficio económico en caso de que ganara el candidato no es considerada una compra de voto, según los criterios del Tribunal Electoral.

Con Jaime Rodríguez Calderón en la boleta, el Tribunal electoral nos regaló otra perla: resolvió que el independiente sí había triangulado recursos para las aportaciones a su campaña y desviado recursos del erario de Nuevo León... pero sólo tuvo que pagar una multa y "El Bronco" se quedó en la boleta.

Los golpes bajos

Una contienda electoral sin campaña negra no es contienda y este proceso no fue la excepción. El candidato del Frente, Ricardo Anaya, fue uno de los blancos más evidentes cuando se supo que ocupaba el segundo lugar en las encuestas, por encima del candidato del partido oficial, José Antonio Meade.

En febrero pasado, Ricardo Anaya fue acusado de lavado de dinero por 54 millones de pesos al haber comprado un predio y luego venderlo con una nave industrial. Días después, la PGR confirmó que tenía una investigación abierta en contra del candidato de Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano).

El panista aseguró que la dependencia era utilizada como una herramienta política en su contra.

Carlos Bravo Regidor asegura que en el caso de Anaya, la PGR —instancia que además difundió un video del panista en sus instalaciones— sí fue una institución utilizada con fines políticos electorales y que terminó por afectar la campaña del panista.

“Hubo una intervención impune de la PGR (...) Esa intervención de la Procuraduría alteró la dinámica de la competencia. Anaya no venía ganando, pero tenía buen ritmo y la Procuraduría se lo cortó completamente y Anaya nunca se pudo recuperar de ese golpe”.

Carlos Bravo Regidor

Sin embargo, la intervención de la PGR, en términos políticos, solo benefició a López Obrador, pues el ritmo ascendente de Anaya se frenó mientras que Meade se quedó prácticamente estancado en el tercer lugar.

También Andrés Manuel López Obrador fue duramente cuestionado porque en la lista de senadores plurinominales incluyó perfiles como el líder del sindicato minero Napoleón Gómez Urrutia, quien vive en asilo político en Canadá, y la líder de policía comunitaria en Guerrero, Nestora Salgado, quien había sido acusada de secuestro, pero quedó libre de responsabilidades.

Llamadas automatizadas y spots en redes advertían de los posibles riesgos al país en caso de que AMLO gane las elecciones, comparándolo con el régimen del fallecido mandatario de Venezuela, Hugo Chávez.

El INE investigó el origen de las llamadas telefónicas, dio a conocer el nombre de empresas contratadas para la campaña negra y pidió frenar esas prácticas. Eso no ocurrió.

Los intentos por descarrilar al primero y segundo lugar se dieron a lo largo de estos 90 días, pero parecen no haber tenido el efecto que buscaban.

Entre las 10 y 11 de la noche, el INE saldrá a darnos un panorama del conteo rápido de esta jornada electoral. El presidente Peña Nieto hizo un llamado a la ciudadanía y dijo que la mejor forma de manifestar el rechazo a la violencia registrada en este proceso será ir a las urnas. ¿Ya con eso?