El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que su gobierno pondrá orden para evitar el problema de la evasión y defraudación fiscal, el cual ha sumado 354 mil 512 millones de pesos de 2014 a junio de 2019, lo que representa 1.4% del PIB.

El presidente dijo que el tráfico de facturas era “un negocio transa” permitido por el gobierno federal pasado, “se permitió el ‘huachicoleo’ en las facturas”, lo que causa evasión fiscal de millones de pesos.

En el tema de las denuncias por corrupción, López Obrador indicó que esta semana se informará sobre cuántos funcionarios han sido denunciados en lo que va de su gobierno, por secretaria y por presuntos delitos; se dará a conocer todo lo que se ha entregado a la Fiscalía General de la República (FGR).

La titular del Sistema de Administración Tributaria, Margarita Ríos-Farjat, explicó en la conferencia matutina cómo operan las operaciones falsas en las que se generan facturas falsas.

Se colocan facturas “auténticas” pero que amparan conceptos que no existen o que no corresponden al monto facturado.

¿Cómo es una factura falsa?

Según el sistema de Administración Tributaria, es igual a cualquier otra y es válida porque cuenta con los elementos formales y autorizados de toda factura. Lo que la hace falsa es su contenido, que se presume verdadero (y por ello la transacción logra tener consecuencias fiscales).

Cuando el Fisco revisa la factura cuando detecta que la operación es simulada. Las operaciones con facturas falsas suelen realizarse para actos de lavado de dinero o de defraudación fiscal.

Estas operaciones dañan al fisco porque generan “pérdidas” que provocan que no paguen Impuesto Sobre la Renta (ISR) o generan la idea de reportar un gasto mayor y solicitar devolución del IVA porque consignan tener saldo a favor.

¿Cómo se hace una factura simulada?

Hay una persona o empresa que se dedica a fabricar facturas y la vende a empresas con operaciones simuladas. El fisco pierde por el monto no pagad de ISR e IVA.

El SAT difunde en su página web cuáles son las empresas factureras que emiten facturas con irregularidades fiscales, que suman 8 mil 204.

El monto de las operaciones en los últimos cinco años, suma 1.6 billones de pesos, los cuales presuntamente pudieron haber sido reportados para deducir impuestos.

Los bienes intangibles, como estudios o servicios profesionales, que son los más difíciles de fiscalizar, al saber si se llevaron o no a cabo.

El modus operandi de los factureros es que se crean y desaparecen mucho antes de que sean fiscalizados.

La titular del SAT informó que se va a fiscalizar a quien factura y a quien deduce y creó un modelo de riesgo para intervenir en plazos más realistas, para revisar a las empresas de reciente creación, con facturaciones crecientes más allá de lo común.

En el ejercicio de supervisión que hicieron, tomaron una muestra de 150 razones sociales, las cuales facturaron 282 mil millones de pesos, con una posible evasión de 62 mil millones de pesos.

La titular del SAT explicó que entre quienes emiten las facturas o se nombran como representantes son personas jóvenes, por lo que se sospecha que están siendo utilizados.

A partir del jueves pasado, en el que se visitó a esas 150 empresas, se enviaron cartas a notarios y registros de propiedad y comercio para cruzar información sobre esas empresas. También se cruzará información con datos de la Unidad de Inteligencia Financiera con el fin de conocer los flujos financieros relacionados con las facturas.

También se están integrando expediente judiciales y a partir de junio de han presentado 23 denuncias penales en contra de empresas que han realizado operaciones simuladas, donde incluso, se ha detectado desvío de recursos públicos.

Quienes consideren que podría haber facturas falsas en sus declaraciones, podrían