Irma Sandoval tiene una larga trayectoria académica pero está a punto de sumar a su currículum un cargo de relevancia nacional: va a ser la secretaria de la Función Pública de la Administración de López Obrador.

Nacida en los 70, estudió Economía y Sociología en la UNAM —donde es investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales y y coordinadora del Laboratorio de Documentación y Análisis de la Corrupción y la Transparencia— y tiene maestrías en Estudios Latinoamericanos también por la UNAM y en Políticas Públicas por la Universidad de California; es además doctora en Ciencias Políticas por la Universidad de California.

La elegida por Andrés Manuel López Obrador para dirigir el órgano encargado de vigilar las conductas indebidas y actos de corrupción en la administración federal habló con mexico.com sobre cuáles son sus planes para resolver problemas que deja este sexenio como Odebrecht y el nuevo aeropuerto de CDMX, además de cómo quiere mejorar la Secretaria e involucrar más al ciudadano.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2017, más de 75% de los ciudadanos cree que los actos de corrupción son muy frecuentes, y solo 25% confía en el gobierno federal.

“Tenemos una instrucción directa del presidente electo de revisar los contratos que afecten al patrimonio público y, los que tengan condiciones leoninas, tendrán que pararse y echarse atrás”, comienza Sandoval. Y si hay una gran obra federal en el punto de mira de la opinión pública es el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

AMLO prometió durante su campaña que se frenaría su construcción pero, una vez pasadas las elecciones, cambió su postura por una consulta ciudadana. A finales de octubre, se preguntará a los mexicanos si este megaproyecto, que lleva ya tres años de trabajo, sigue adelante o se detiene.

“Hay una metodología que vamos a realizar (para fiscalizar los contratos del aeropuerto) en la nueva Secretaría de la Función Pública. Lo haremos en coordinación con la nueva Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Aquí, AMLO ha determinado que en primer lugar hay que generar la información para la ciudadanía y, con la información que tengamos, la ciudadanía va a elegir la consulta. Esos contratos ya están siendo fiscalizados y, en función de su resultado, se determinará qué hacer con los contratos una vez que concluya su revisión. Pero los que estén fuera de ajuste normativo serán tocados sin importar el resultado de la consulta”, explica.

La futura secretaria es hija del político perredista Pablo Sandoval Ramírez, primer guerrerense en ser presidente del Congreso de la Unión en 1998. Su hermano, Pablo Amílcar Sandoval, fue candidato por Morena a la Gubernatura de Guerrero en 2015 y ha sido designado por AMLO como su coordinador general en ese Estado. La pareja de Sandoval, John Ackerman, es asesor y amigo personal del próximo presidente.

Cuando presentó su gabinete, AMLO destacó en Irma su conocimiento en temas de fiscalización, corrupción y transparencia. Integrante de la Asamblea Constituyente para CDMX, su tema central fue justamente el combate a la corrupción.

“Se está trabajando para que se nos entregue toda la información del caso (Odebrecht) en primer lugar, de acuerdo a las instrucciones que nos ha dado el presidente Andrés Manuel”, contesta Sandoval sobre su plan para abordar esta trama, “una vez la tengamos la podremos analizar y ver cómo cerrar la investigación apegándonos a derecho. Ayuda mucho que sea un caso internacional y que hay mucha información que ha ido saliendo de países hermanos como Brasil”.

Básicamente, la megaconstructora brasileña Odebrecht sobornó durante años a políticos de todo Latinoamérica para lograr contratos públicos. En diciembre de 2016, un alto ejecutivo de Odebrecht aseguró haber entregado 4 millones de pesos a Emilio Lozoya, entonces director de Pemex y antes coordinador de Vinculación Internacional en la campaña que llevó a la presidencia a Enrique Peña Nieto.

La empresa logró contratos para construir varias refinerías en México y las investigaciones periodísticas estiman que la empresa brasileña ha ganado cerca de 2 mil millones de dólares anuales por sus operaciones en México. Actualmente el caso está perdido en un maraña judicial.

Recompensar al ciudadano delator

“En la fiscalización correcta de los recursos, el actor más alejado ha sido siempre el ciudadano. Nosotros estamos comprometidos con fortalecer el combate a la corrupción, de forma directa y verdadera y a través de las nuevas tecnologías, para que pueda denunciar de forma anónima, para que hagan una coparticipación directa en los procesos de investigación. Habrá incentivos para que los ciudadanos nos ayuden con información para que nos facilite los modus operandi de la corrupción a cambio de incentivos que podrían ser económicos”, nos dice.

En la actual secretaría, señala Sandoval, la fiscalización analiza principalmente los asuntos contables tradicionales y los asuntos burocráticos y de normas en procesos administrativos. Bajo su guardia quiere que se potencie un tercer pilar: “La fiscalización del desempeño, del cumplimiento de metas y objetivos entregables a la sociedad para que puedan evaluar los servicios públicos y estos sean de calidad”. Por ejemplo, si se promete una escuela nueva, además de mirar si ésta se construye, analizar también sus estándares de calidad educativos.

“Otro foco rojo es el tema de la simulación en la fiscalización. Es decir, se simula que se hace una auditoría y lo único que ocurre es un proceso administrativo. Hay que hacer verdaderamente útil para la ciudadanía la fiscalización y la rendición de cuentas”, argumenta Sandoval.

“Un gran lastre que vamos a trabajar con otras secretarías estratégicas es la corrupción fiscal y financiera. Los que no pagan impuestos, los que lavan dinero, los paraísos fiscales. Esas estructuras son las que permiten esos grandes casos como son Odebrecht y de los que hay una demanda ciudadana contra estos fraudes escandalosos”, y finaliza: “ese foco lo vamos a atacar con planes más desarrollados que, como comprenderá, no le voy a detallar aquí”