Ciudad de México llega a una elección tras una contienda con agresiones, señalamientos de corrupción y un doloroso proceso de reconstrucción tras el sismo de septiembre pasado.

Este domingo, 7 millones 628 mil 256 personas pueden elegir titular de la Jefatura de Gobierno, integrantes del primer Congreso de la capital y a 16 alcaldes con sus respectivo concejales.

CDMX, la entidad que más derechos ha conquistado, ha sido estos 90 días el campo de batalla entre dos principales fuerzas, la de la Coalición Por la Ciudad de México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), que abandera a Alejandra Barrales, y la de Juntos Haremos Historia (Morena, PES, PT), que impulsa a Claudia Sheinbaum.

El Frente es la fusión de las fuerzas antagónicas del conservador Partido Acción Nacional y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática, como estrategia para vencer al efecto Andrés Manuel López Obrador en la capital del país.

El PRD ha gobernado la capital mexicana desde 1997, cuando por primera vez los ciudadanos pudieron elegir a su Jefe de Gobierno, en vez de tener a un regente designado por la presidencia.

Sin embargo, el perredismo ha mermado a partir de 2015, cuando Morena tuvo su primera participación electoral en CDMX y le arrebató las delegaciones Cuauhtémoc, Tlalpan, Azcapotzalco y Xochimilco, además de quedarse con prácticamente la mitad de las curules en la Asamblea Legislativa.

Sillazos y petardos en mitines

Si bien en CDMX no hubo asesinatos de aspirantes, en más de una ocasión se dieron agresiones en mitines de la morenista Claudia Sheinbaum, particularmente en Coyoacán.

El 15 de diciembre, simpatizantes del PRD agredieron con golpes y sillazos a los simpatizantes que esperaban a López Obrador y Sheinbaum en el Jardín Hidalgo.

En enero pasado, en un mitin en el centro de Coyoacán, la escena se repitió: un grupo de sujetos irrumpió y aventó sillas y petardos, hiriendo a varias personas.

Adelantan la veda electoral

Vecinos de la colonia Portales encontraron una semana antes de la elección un camión de carga de la Secretaría de Desarrollo Social de CDMX lleno con despensas y propaganda de Santiago Taboada, candidato del PAN a alcalde en Benito Juárez, por lo que el Gobierno de la Ciudad, que hoy encabeza José Ramón Amieva, decidió adelantar la veda electoral.

La veda es un periodo que dura los tres días previos a la elección, durante el cual está prohibido hacer proselitismo. A nivel nacional, inició el 28 de junio, pero en Ciudad de México empezó desde el lunes 25.

El Gobierno de la Ciudad informó que se pusieron a resguardo vehículos y aparatos de comunicación oficiales, así como bodegas que almacenan bienes de la administración pública central, con el fin de evitar su uso con fines distintos al institucional.

Los candidatos y las traiciones

En Ciudad de México hay siete candidatos que aspiran a la Jefatura de Gobierno. Entre ellos, la de Nueva Alianza, Purificación Carpinteyro, quien se hizo protagonista de los debates chilangos, pero no por sus propuestas, sino porque su histrionismo la convirtió en reina de los memes.

Sin embargo, la atención que logró atraer la utilizó para pedir, a menos de una semana de la elección, votar por la frentista Alejandra Barrales. Por ello, Nueva Alianza pidió que se cancelara su candidatura, pero la autoridad electoral no se lo concedió.

La candidatura de Carpinteyro nos costó más de 5 millones de pesos del erario.

Junto con "Puri", contendieron Marco Rascón, por el Partido Humanista, Mariana Boy, del Verde, y la independiente Lorena Osornio, pero ninguno de ellos se acercó a los tres aspirantes punteros en las encuestas.

Claudia Sheinbaum

La abanderada de la coalición Juntos Haremos Historia, Claudia Sheinbaum, mantuvo un discurso de combate a la corrupción y contra las medidas más impopulares de Miguel Ángel Mancera, como las fotomultas.

Sheinbaum es física y doctora en ingeniería energética y fue miembro de la Comisión para Políticas del Desarrollo de la ONU.

Sus rivales la acusan de haber sido designada candidata por dedazo del abanderado presidencial y fundador de Morena: Andrés Manuel López Obrador, a costa del exdelegado de Cuahtémoc, Ricardo Monreal.

Fue Secretaria de Medio Ambiente en el gobierno de López Obrador (2000-2006) y su entonces esposo, Carlos Ímaz, fue uno de los protagonistas de los llamados videoescándalos, donde aparece recibiendo fajos de dólares de un empresario.

“Debe quitarse ese estigma que muchos le pusieron durante la campaña de ser apenas un acompañamiento de AMLO y que demuestre tener un proyecto propio”, considera Diego Mendiburu, emprendedor de proyectos tecnológicos que impulsan la participación ciudadana como Fáctico y Súper Cívicos.

Antes de iniciar la campaña, era jefa delegacional de Tlalpan, zona donde ocurrió una de las tragedias más emblemáticas del sismo del 19 de septiembre: la muerte de 19 menores y 7 siete adultos en el Colegio Rébsamen, el cual tenía obras fuera del marco legal.

Alejandra Barrales

La candidata de Por México al Frente (PAN-PRD-MC), Alejandra Barrales, inició su carrera en la política como dirigente sindical de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), de 1995 a 2001.

Tras integrarse al PRD en 2002, ha presidido al partido en Ciudad de México, y para finales de 2017, era senadora y dirigente nacional del Partido. Entonces pidió licencia para postularse como candidata a la Jefatura de Gobierno.

Ha sido cuestionada por tener un departamento en Miami, sin embargo, ella afirma que ésta y el resto de sus propiedades son legales y producto de toda una vida de trabajo.

Mikel Arriola

A pesar de que el PRI tiene una presencia marginal en Ciudad de México, gobierna tres de las 16 delegaciones: Milpa Alta, Cuajimalpa y Magdalena Contreras.

La campaña de Mikel Arriola destacó por incluir un discurso en contra del matrimonio homosexual, el aborto y el consumo recreativo de marihuana.

Los dos primeros son derechos que existen en la ciudad desde 2009 y 2007, respectivamente, y que ahora están garantizados en la nueva Constitución.

Sus oponentes han criticado su desempeño al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social, cargo que ocupó después de ser titular de la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios en la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Desencanto en la Ciudad

Para Mendiburu, el PRD perdió la ciudad tras haber postulado a Miguel Ángel Mancera, quien no era militante de ese partido.

El activista ve tres errores en el sol azteca y la administración de Mancera.

“Estábamos acostumbrados a que existiera una tensión que para muchos, sobre todo los de izquierda, era benéfica y adecuada entre el gobierno federal panista y los gobiernos perredistas de la Ciudad de México, que eran en teoría dos ideologías completamente distintas, pero con el Frente eso se desvaneció”, sentencia Mendiburu.

También señala que el gobierno de Mancera fue un muy lejano de la cotidianidad de las personas, “de los que usan el transporte público, de los que se quedan atorados en el metro, de los que les aumentaron a cinco pesos el boleto y no vieron ningún beneficio, de los que viven un descenso en su calidad de vida”.

A lo largo de su sexenio, Mancera negó una y otra vez la presencia del narco en CDMX, sin embargo, la capital alcanzó en 2017 su tasa más alta de homicidios dolosos, de acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano.

“Es preocupante que un gobernante esté ocultando y minimizando un problema; la gente lo percibió y desde el lado de la sociedad civil también generó desconfianza, pensamos que no se daban cuenta de lo que estaba pasando realmente en esta ciudad”.

Luego de 21 años de gobiernos perredistas, las encuestas apuntan a que el partido del sol azteca podría llegar a su ocaso en la Capital.