En mexico.com hacemos periodismo para informar a los ciudadanos, no para ser portavoces de políticos. Por eso nuestra cobertura de las elecciones ha estado enfocada en que votes (votemos) de manera informada, a analizar a fondo las propuestas de los candidatos y a intentar explicar el contexto de los centenares de temas que surgieron en la elección más grande de la historia de nuestro país.

Decidimos no publicar entrevistas ni declaraciones sin contexto, tampoco los insultos y jaloneos entre candidatos o políticos, o los larguísimos discursos de campaña. Preferimos enfocarnos en lo que, como consumidores de noticias que también somos, queríamos saber: cómo nos afectarán o beneficiarán los planes de los candidatos, cómo podemos votar, cómo llega nuestro país a esta elección.

Por eso dedicamos gran parte de nuestro esfuerzo editorial a analizar las plataformas de gobierno de los tres candidatos punteros –Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade– en cinco temas que nos parecen fundamentales para nuestro futuro: economía y desarrollo, política exterior, seguridad, minorías, medio ambiente.

También hicimos una guía clara de qué elegiremos en estos comicios, de cómo votar, dónde están las casillas especiales, o cómo combatir los delitos electorales. Incluso, qué significa esta elección para la CDMX y cómo cambiará la forma en que funcionará.

Entendimos que la violencia contra los candidatos y los políticos, y la impunidad de esos crímenes, nos afectan a todos los ciudadanos porque restringen nuestra posibilidad de elegir libremente a nuestros representantes. Y que, pese a lo terrible de esas muertes, esta elección también nos ha dejado cosas increíbles como que Grecia y Kristel sean las primeras candidatas trans de México.

Nuestra apuesta, gane quien gane en esta elección, es continuar haciendo un periodismo libre, sin ataduras políticas y que muestre tanto lo bueno como lo malo de lo que está sucediendo en nuestro país. Y sobre todo, informar sobre las cosas que sí nos importan a los ciudadanos: no los dimes y diretes de los políticos, sino cómo la forma en que gobiernan nos afecta —para bien o para mal— en nuestro día a día.