Cuando un pasajero del Metro sufre un delito no necesariamente denuncia ante la Procuraduría y este puede quedar fuera de las cifras oficiales, pero estos hechos sí quedan asentados en un registro, uno que el Sistema de Transporte Colectivo se ha empeñado en no hacer público.

Tras ganar un proceso de revisión que duró más de medio año, el Instituto de Transparencia de Ciudad de México ordenó al Metro entregarle a mexico.com estadísticas inéditas que muestran, estación por estación, el número de robos y delitos contra la salud reportados dentro del Sistema.

Por primera vez estos datos salen a la luz para que tú, como usuario del Metro, los conozcas. Son cifras generadas internamente por su Gerencia de Seguridad Institucional —bajo el mote de “conductas antisociales”— que son 29% más altas que las publicadas por la Procuraduría General de Justicia de CDMX.

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De acuerdo con el reporte, las autoridades del Metro registraron 5 mil 628 robos con y sin violencia entre enero de 2012 y marzo de 2018, mientras que el Ministerio Público solo abrió 4 mil 363 carpetas de investigación por el mismo delito en el lapso de esos seis años y tres meses.

Los registros internos del sistema de transporte también revelan la existencia de 171 casos de delitos contra la salud, en tanto que la Procuraduría no tiene cifras públicas disponibles.

Lo mejor de estos datos es que puedes conocer en qué estación y línea se cometió cada delito registrado, además de diferenciar los robos que se cometieron con violencia de los que fueron sin violencia.

Por ejemplo, los números muestran que 33% de los delitos contra la salud entre enero de 2012 y marzo de 2018 ocurrieron en la línea B, especialmente en el tramo que corre de las estaciones Nezahualcóyotl a Ciudad Azteca, en el Estado de México.

Las estaciones que encabezaron la lista de atracos con violencia en el mismo periodo fueron Jamaica (línea 9), Cuatro Caminos (línea 2), Tacuba (línea 7), Candelaria (línea 4), Chabacano (línea 9) y Tepito (línea B).

La mayoría de los robos sin violencia tuvieron lugar en las estaciones Hidalgo (líneas 2 y 3), Zócalo (línea 2), Bellas Artes (línea 2) y Pino Suárez (líneas 1 y 2), todas localizadas en el centro histórico de CDMX.

Otro dato a destacar es que la línea 12, de más reciente creación, es la que menos crímenes registró en el periodo, con apenas 67 robos sin violencia, 18 con violencia y dos delitos contra la salud.

Entre 2012 y 2017, el Metro aumentó 134% su gasto en vigilancia y seguridad policial —pasando de 432 millones a mil 10 millones de pesos— pero los delitos, lejos de disminuir, crecieron: 230% los robos sin violencia, 31% los perpetrados con violencia y 123% los delitos contra la salud.

La Data, un medio dedicado al periodismo de datos, fue nuestro aliado en este proyecto. Su equipo se encargó de generar el mapa del crimen en el Metro.

Consulta todos los datos de enero de 2012 a marzo de 2018.

La opacidad del Metro

Obtener las estadísticas fue un trabajo que tardó poco más de medio año. El Metro hizo todo por negar la información.

Ante una solicitud de información vía transparencia, el organismo respondió que no podía generarla. Sin embargo, detectamos que, en un informe oficial de 2017, la dependencia usó parte de esas mismas estadísticas que decía que no podía generar.

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Los datos estaban atribuidos a su Gerencia de Seguridad Institucional. Además, el artículo 40 de su Manual Administrativo faculta a esta área para “integrar, procesar, administrar, sistematizar y evaluar mediante informes estadísticos los incidentes que se susciten en materia de seguridad”.

Con estos elementos, interpusimos el recurso de revisión RR. SIP 2473/2017 para que el InfoDF analizara el caso.

Ganamos el recurso y el órgano de transparencia instruyó al Metro a entregarnos la información, pero éste siguió dando largas y entregó cifras no actualizadas con la excusa de no contar con más datos.

El InfoDF tuvo que intervenir nuevamente y finalmente obligó al sistema de transporte a entregar las estadísticas completas que ahora te compartimos.

Cuando le preguntamos a Enrique Sánchez Altamirano, gerente de Seguridad Institucional del Metro, las razones para haber negado la información durante más de medio año, esto fue lo que contestó:

“Si me lo preguntas sinceramente no tengo una respuesta... la cuestión es que ya lo tienes”.