El gobierno mexicano celebró el reciente acuerdo con Estados Unidos para que ese país elimine los aranceles al acero y aluminio de México —y de Canadá— y, en respuesta, quitará los aranceles que a su vez había impuesto en 2018 a productos como uvas, manzanas, aceros planos, lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos, entre otros, procedentes de EU.

“Estados Unidos eliminará todos los aranceles que impuso a las importaciones de productos de aluminio y acero procedentes de México. Por su parte, México se compromete a eliminar todos los aranceles que impuso como represalia por las medidas adoptadas por el Gobierno de Estados Unidos”, indicó el Gobierno de México a través de un comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores.

El gobierno mexicano señaló, además, que se pondrá fin a “todos los litigios pendientes” entre México y EU ante la organización Mundial del Comercio (OMC) respecto a las medidas impuestas por la Sección 232 sobre aranceles.

También celebró esta negociación para avanzar en la ratificación del acuerdo comercial T-MEC, que sustituye al TLCAN, y que no ha sido aprobado por el Congreso estadounidense.

“México y Estados Unidos implementarán medidas para prevenir la importación de aluminio y acero a precios de dumping, así como el transbordo de ambos metales que se realice fuera de cualquiera de los dos países”, indicó la Cancillería, ante la preocupación y demanda del gobierno de Donald Trump para dejar fuera al acero chino.

Jesús Seade, subsecretario de México para América del Norte y principal negociador mexicano del T-MEC, celebró en su cuenta de Twitter esta supresión de aranceles e indicó que “abre el camino para avanzar hacia la ratificación del T-MEC”.