La semana pasada, en menos de 48 horas, siete personas fueron asesinadas en Morelos. Dos durante un ataque a plena luz del día al lado del Palacio de Gobierno, en Cuernavaca, y cinco más en un atentado contra custodios del penal de Coatlán del Río.

Ambos ataques se dieron en un contexto de un aumento en la inseguridad que enfrenta el estado gobernado por el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco, quien de la mano del Partido Encuentro Social y Morena llegó al gobierno estatal en 2018, luego de haber sido alcalde de Cuernavaca.

Pero el problema de violencia en Morelos no es nuevo. Entre 2015 y 2019, en el estado se han registrado 2 mil 570 víctimas de homicidio doloso, de acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Entre enero y abril de 2019, la tasa de homicidio doloso en el estado fue de 4.3 casos por cada 100 mil habitantes, casi el doble de la tasa nacional, la cual es de 2.3 casos por cada 100 mil habitantes, lo que coloca a Morelos en el lugar número cinco de las entidades más peligrosas.

El 2018 fue el año en el que más investigaciones se abrieron por homicidio doloso desde 2015 al alcanzar una tasa de 34.87 carpetas por cada 100 mil habitantes. Hasta abril de 2019, se registró una tasa de 11.75 carpetas de investigación por ese mismo delito.

Los asesinatos recientes

A plena luz del día y rodeados de medios de comunicación, Jesús García, empresario y líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y el líder de comerciantes Roberto Castrejón, fueron asesinados el pasado 8 de mayo.

Por este ataque fue detenida una persona identificada como Maximiliano "N", de 22 años, quien de acuerdo con reportes de la propia Fiscalía estatal, utilizó un arma 9 milímetros que previamente había pertenecido a una corporación policiaca.

Dos días después, cinco elementos del personal del Cefereseo 16 femenil, ubicado en Coatlán del Río, fueron asesinados mientras se trasladaban al penal.

El ataque ocurrió a las 7:15 de la mañana en la parada conocida como Monumento a la Madre, en el municipio de Puente de Ixtla, en donde el vehículo que transportaba a los custodios fue atacado, con lo que se activó la alerta de riesgo en todos los centros federales de readaptación social, de acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad,

Tras el hecho violento del 8 de mayo, el gobernador, Cuauhtémoc Blanco, aseguró que para contener la violencia en el estado se necesita la ayuda del gobierno federal, cuya apuesta principal en materia de seguridad es la Guardia Nacional, misma que —aún sin leyes secundarias para su regulación— ya empezó labores.

“Sin la ayuda del Gobierno federal no podremos bajar con los índices de delincuencia organizada, necesitamos forzosamente que nos ayude el gobierno federal. Necesitamos urgentemente que la Federación nos ayude, no podemos acabar con la violencia en cinco meses”, dijo Blanco en conferencia de prensa.

Tras lo hechos, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, calificó como “muy lamentable” la situación del estado y, dijo que ya se está afinando todo para la implementación de la Guardia Nacional en la entidad.

Después de la balacera el poeta y fundador del Movimiento por a Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, encabezó la semana pasada una protesta en el memorial de las víctimas de la violencia, donde denunció que esta ha ido en aumento en el estado y que el único lugar que era considerado como “seguro”, era el Centro Histórico.

“No están tomando en serio la situación tanto de las víctimas como de la violencia que las produce", expresó ante medios, pues durante el gobierno anterior, encabezado por Graco Ramírez la situación ha empeorado.

“Parece que va a ser peor y parece que es la misma historia con el gobierno federal porque no están atendiendo como prioridad y con inteligencia esta agenda”, aseguró Sicilia, quien fundó el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad luego de que su hijo fue secuestrado y asesinado en el estado de Morelos a manos del crimen organizado en marzo de 2011.