El nombre de Manuel Bartlett se ha mencionado una y otra vez estos días, después de que Andrés Manuel López Obrador informó que será el próximo director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), desatando una ola de críticas.

Te contamos quién es este viejo conocido de la política mexicana y por qué genera cuestionamientos incluso entre cercanos a AMLO como su excoordinadora de campaña, Tatiana Clouthier.

Manuel Bartlett Díaz es poblano, tiene 81 años y se inició en la política a los 26, como secretario auxiliar del entonces dirigente de la Confederación Nacional Campesina. Se convirtió en militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde 1957. Después, fue funcionario de la Secretaría de Hacienda.

Durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, en la década de los años 60, tuvo cargos partidarios en el PRI, y entre 1981 y 1982 fue secretario general del tricolor. De 1982 a 1988, fue secretario de Gobernación, en el mandato de Miguel de la Madrid, y desde 1988 hasta 1992 fue secretario de Educación Pública, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

Fue gobernador de Puebla de 1993 a 1999, senador del PRI de 2000 a 2006, y también senador, pero por el Partido del Trabajo, desde 2012 hasta la fecha.

Las polémicas

1984

Los episodios polémicos en torno a Bartlett comienzan en 1984, cuando ya era secretario de Gobernación, pues en ese año fue asesinado el periodista Manuel Buendía, crimen que fue adjudicado a un móvil político. Buendía fue ultimado cuando estaba a punto de publicar información sobre los vínculos del narcotráfico con personajes de la política mexicana.

De acuerdo con el libro Buendía, el primer asesinato de la narcopolítica en México, de Miguel Ángel Granados Chapa, José Antonio Zorrilla Pérez, entonces titular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), fue el principal sospechoso de la muerte de Buendía, y Bartlett era entonces titular de Gobernación, la secretaría de la que dependía la DFS, que años más tarde se convirtió en el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional).

Sin embargo, la posible implicación de Bartlett en el crimen ha quedado en señalamientos y especulaciones, como la acusación expresada por un exagente de la DEA citado por Sin Embargo.

1988

Este fue el verdadero año de la polémica generada alrededor de la figura de Manuel Bartlett, pues en 1988 se gestó el famoso suceso conocido como “fraude del 88” durante la elección presidencial en la que resultó ganador Carlos Salinas de Gortari. Bartlett fue señalado como el artífice de la “caída del sistema” electoral, pues como secretario de Gobernación también era titular de la Comisión Federal Electoral, a la que se le “apagaron” las terminales de información del Registro Nacional de Electores, el día de los comicios.

Fue el panista Diego Fernández de Cevallos quien declaró el 6 de julio de 1988: “Nos informan que se cayó el sistema”.

Sin embargo, el propio Bartlett se ha deslindado de tal señalamiento y ha afirmado que, “si hubo fraude”, fue responsabilidad del Colegio Electoral, operado por Manuel Camacho Solís, de acuerdo con el libro 1988: el año que calló el sistema, de la periodista Martha Anaya.

En el mismo texto, se indica que Fernández de Cevallos matizó: “Se nos informa que se calló la computadora, afortunadamente no del verbo caerse, sino del verbo callar”. Después, el mismo Bartlett habría dicho: “Efectivamente, el sistema se cayó” (del verbo caer), de acuerdo con testimonios citados en el mismo libro.

Aquel año, por primera vez se “computaban” en ordenadores los votos de una elección en México.

Manuel Bartlett durante el cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador en el Estadio Azteca
Manuel Bartlett durante el cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador en el Estadio Azteca

2012

Este año también fue controvertido para Manuel Bartlett, dejó el PRI para sumarse al Partido del Trabajo y comenzó una dura oposición en la Cámara de Senadores contra la reforma energética impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto y aprobada por el Congreso. El expriista consideró que esta legislación fue una forma de privatizar la industria energética del país, a partir de una negociación política de las “élites” de México, Canadá y Estados Unidos, para que se extrajeran hidrocarburos de nuestro país para beneficiar a EU.

Desde entonces, ganó cercanía con Andrés Manuel López Obrador, hasta que el 27 de julio pasado, el virtual presidente electo anunció que Bartlett será el próximo director de la Comisión Federal de Electricidad, lo que generó comentarios y críticas por las polémicas que existen alrededor del político.

Reacciones

López Obrador minimizó los cuestionamientos y dijo que “es natural que exista la crítica, porque durante muchos años se llevó a cabo una política en donde no contaba el pueblo”.

Tatiana Clouthier, excoordinadora de campaña de Andrés Manuel y quien se prevé formará parte del próximo gobierno federal, aseguró que "había mejores opciones” para encabezar la CFE. Su padre, Manuel Clouthier del Rincón, murió en 1989 tras haber sido candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República, en el controvertido proceso electoral de 1988.

Este martes se dio a conocer que la compañía financiera inglesa Barclays Capital indicó que la designación de Manuel Bartlett como director de la CFE no sería una “buena señal” para los inversionistas.