Por ser las más amplias en su historia por el número de cargos a elegir, pero también las más caras y con actos de violencia, las elecciones del 2018, pasarán a la historia.

El próximo 1 de julio, los ciudadanos de las 32 entidades federativas saldrán a las casillas para elegir al próximo presidente y será la primera elección presidencial tras el regreso del Partido Revolucionario Institucional a Los Pinos después de 2 gobiernos de alternancia.

Sin embargo, no es el único cargo que los mexicanos escogerán, pues los estados de Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Tabasco, Veracruz y Yucatán elegirán gobernador, mientras que la Ciudad de México también escogerá a su próximo o próxima titular de la Jefatura de Gobierno

Además, 29 estados (excepto Coahuila, Quintana Roo y Tlaxcala) votarán por sus nuevos congresos. Son 18 mil 311 cargos públicos los que están en el aire y serán los ciudadanos quienes los elijan.

Sin embargo, no todo es democracia, pues a lo largo del proceso electoral al menos 108 políticos han sido asesinados.

Otra característica de esta elección es que ha sido la más cara, pues tan solo para gastos de campaña y actividades ordinarias, los nueve partidos políticos con registro federal recibieron un total de 6 mil 745 millones 936 mil pesos, además de los 42 millones 963 mil pesos destinados a las candidaturas independientes.