Tras el daño a un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) que va de Tuxpan, Veracruz, a Azcapotzalco, en la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que se reforzará la vigilancia en mil 600 kilómetros que abarcan seis ductos de combustibles en el país.

El mandatario dijo durante su conferencia matutina de este jueves que se trató de un “sabotaje” al ducto Tuxpan-Azcapotzalco y que, aunque fue reparado el miércoles, por la noche volvieron a dañarlo.

“La escasez en la Ciudad de México se debió a un sabotaje a un ducto. Ayer lo volvieron a bloquear, pero ya vamos hacia la normalidad en la Ciudad de México, en el Estado de México y en otros estados", aseguró.

El presidente enfatizó que hay reservas suficientes de combustibles y pidió a la población no desesperarse.

“No puedo decirles, por razones obvias, en qué cantidad (de reservas), pero suficiente para resistir sin problema, para que no se desesperen, para que no haya pánico. Yo estoy acostumbrado a hablar con la verdad. Les digo: no hay problema de abasto. Vamos a resolver pronto la escasez en algunas gasolinerías y centros de distribución. No nos vamos a vencer por estos corruptos”, afirmó en referencia a los “huachicoleros”, quienes se dedican al robo de combustible.