La industria creativa, la educación y la tecnología se fusionan para hacer Crehana. Desde Lima, Perú, llega a México esta plataforma de cursos en línea que promete acceso a educación de calidad para quien desee aprender en áreas creativas como diseño gráfico, modelado 3D, ilustración o desarrollo de páginas web.

Todo comenzó cuando Diego Olcese fue a San Francisco y se dio cuenta de la importancia de la especialización y cómo la educación en línea la permite. Regresó a su natal Perú y, junto con su mejor amigo, Rodolfo Dañino, fundó Crehana. Comenzaron en una oficina de tres metros cuadrados, arriba del restaurante de la madre de Rodolfo, trabajando hasta 18 diarias algunos días. Ahora, su equipo es de más de 50, acaban de abrir oficina en México y están por llegar a Argentina.

“La educación en línea ya es el futuro, la experiencia de la educación es humana y soy fiel creyente que no deberían de desaparecer los salones de clase. Lo que sí tenemos que cambiar es cómo la tecnología facilita la manera de educar”, dice Diego Olcese.

Los cursos son creados por profesionales latinoamericanos que resaltan en su área creativa en particular. En Crehana eligen a quién hará el curso y lo invitan a Lima para que, junto con su equipo académico, produzcan contenido educativo.

Durante cada uno de los cursos, el alumno va creando un producto final mientras aprende, el cual se vuelve parte de su portafolio creativo.

Desde hace ya varios años, hemos visto cómo muchos autodidactas aprenden a utilizar algún programa con tutoriales de Youtube. La educación por internet no es algo nuevo, pero uno de los factores con los que Crehana busca ser novedoso es que los cursos en línea cuenten con atención personalizada de profesores resolviendo dudas constantemente.

“En Youtube puedes encontrar desde un video de un perro bailando hasta un jazzero tocando música, pero realmente no tiene un objetivo educativo”, y ellos sí, comenta Diego Olcese.

México, dice el fundador de Crehana, es un mercado en el que se puede hacer mucho en educación, hay un montón de jóvenes creativos con ganas de aprender pero con dificultad para acceder al conocimiento. El hecho de que cada vez más personas tengan un smartphone hace que tengan mayor posibilidad para aprender en este tipo de plataformas educativas.

Los cursos cuestan desde 12 hasta 29 dólares, dependiendo del número de horas que tome completarlo. Otra opción es suscribirse y de esa forma tener acceso ilimitado a todos los cursos. El precio de la suscripción anual es de 119 dólares.