“El respeto comienza con nosotros”, así abandera Uber, empresa de taxis privados, su primera campaña anti acoso sexual, algo que se ha vuelto necesario después de las numerosas demandas por este tipo de violencia que ha tenido no solo en México sino en los países donde tiene presencia.

Debido a ello, Uber decidió lanzar una campaña dirigida a sus conductores y conductoras en alianza con Promundo, organización no gubernamental experta en prevenir la violencia contra las mujeres.

“El acoso sexual es un problema que afecta en todo el mundo, en América Latina está entre las formas más comunes de violencia sexual. En Uber priorizamos la seguridad y estamos comprometidos para ayudar a poner fin a la violencia contra las mujeres en nuestro país”, dicta la introducción de esta campaña publicada en su blog oficial en México.

‘Todo comienza contigo’

Las recomendaciones que dan tanto Uber como Promundo pretenden que exista un comportamiento respetuoso que refleje el profesionalismo de los conductores y contribuir así a un ambiente amable en la comunidad. Para cumplirlo, dieron 3 recomendaciones:

1. Preguntas inapropiadas

Cuidar lo que dices o haces durante los viajes con la aplicación de Uber es lo que inicia y mantiene nuestro ciclo de respeto. Muchas veces, lo que creemos que es algo inofensivo, puede hacer sentir incómodas o inseguras a las mujeres o hasta puede ser calificado como acoso sexual. Hacer preguntas personales no es el camino correcto para atender a los usuarios. Ejemplo de preguntas que puedes evitar:

“¿Eres casad@ o solter@?, ¿vas para tu casa?, ¿ya vas a descansar?, ¿vas a ir a beber?, ¿a donde vamos, hay más mujeres bonitas como tú?, ¿cuántos años tienes?, ¿vives sol@?”.

2. Comentarios sobre apariencia u apodos

Hablar sobre el cuerpo, ropa y otros aspectos de la apariencia de las usuarias no es un elogio. Llamarlas por apodos, tampoco. ¡Esto también es acoso!. Llame a las usuarias por su nombre. Evita utilizar este tipo de frases:

“¡Qué mujer! Eres muy linda/bonita. Me gusta tu falda. ¿Qué perfume usas?/¡qué bien hueles!, ¡mamacita linda! Guapa, chula, mi amor, corazón, ángel, cariño”.

3. Contacto o gestos

Por último evita gestos que puedan hacer sentir incómodo la usuaria. No hagas contacto no deseado con la usuaria. Ya sea antes o después de que termine el viaje. No la busques en redes sociales, no rastrees su domicilio o número telefónico, ni lo contactes inapropiadamente a través del chat de la aplicación.

Buenas prácticas para aumentar la seguridad

Claro, no todo es señalar lo que se hace mal, sino dar consejos de buenas prácticas que ayudarán a dar un mejor servicio y evitar que las usuarias se sientan incómodas o incluso se pase a una situación de violencia como es el acoso sexual.

  • Recuérdale a los usuarios que pueden compartir el trayecto con sus contactos de confianza.
  • Mantén el teléfono a la vista para que los usuarios pueda ver la ruta en todo momento.
  • Si identificas que la usuaria o usuario no quiere entablar una conversación, respeta su decisión y no insistas con preguntas o comentarios que sean incómodos.
  • Respeta a las mujeres respetando su diversidad, respeta a los usuarios independientemente de su orientación sexual, identidad de género, origen, profesión, etc.

Para que los usuarios y usuarias sepan qué conductor o conductora sigue con estos principios de respeto, se creó una etiqueta para distinguirlos. De esta forma, se podrá tener mayor confianza en quien la haya ganado.